Empresa
y sociedad civil:
Presentación del Programa
Dirigido
por Rafael Alvira
La
empresa es y está considerada un actor de relevancia central en el
entramado de la sociedad civil. No hay duda de que la noción de
sociedad civil ha vuelto a primer plano, y de que se asienta cada vez más.
Tampoco
cabe duda de que, tanto en lo que históricamente es la modernidad como
en nuestra situación actual, la empresa es no sólo pieza básica, sino
elemento que contribuye a delimitar el modo de ser de otras estructuras
e instituciones de esa sociedad.
El
índice adjunto es actualizado periódicamente para mantenerle informado
de las nuevas aportaciones.
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Principios del
Programa:
La empresa en la sociedad civil
Desde
hace un cierto tiempo hay una conciencia creciente de que la empresa es
una estructura o institución profundamente societaria: “Hacia
dentro”, porque es un conjunto de personas —cada vez con una formación
superior— que ha de funcionar en equipo, y con espíritu constructivo;
“hacia fuera”, porque todo país desarrollado actúa en
red, y la red no es sólo el conjunto de interrelaciones en el campo
de los mecanismos productivos y administrativos, sino en todo el ámbito
—tan amplio— de lo humano. Una sociedad, por ejemplo, con malas
instituciones educativas, no podrá progresar económicamente, como
tampoco otra que se desentienda del bienestar de la gente.
Como
no puede ser de otro modo, en el todo social se interrelacionan las
diferentes instituciones y estructuras que la componen, de tal forma que
una variación en una modifica el modo de vida y, al final, la
estructura misma de las otras. Sin un acoplamiento o armonización suficientes,
una sociedad no puede existir.
Para
comprender cualquier
realidad, y en particular las realidades sociales, es preciso lleva a
cabo un trabajo a la vez genético (de dónde y por qué han surgido) y
conceptual (cuáles son sus límites, cuál es su definición). A su
vez, la comprensión es la base de toda acción adecuada. Actuar sin un
conocimiento previo y serio de qué,
por qué y cómo
es una cosa, no puede conducir más que a la desorientación y, en último
término, al fracaso.
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